Jugamos Marvel’s Spider-Man antes de su estreno: lo bueno y lo malo del juego más cinematográfico del año

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Marvel’s Spider-Man, el segundo gran juego exclusivo del año para PlayStation 4 (el primero fue el exitoso God of War), llega finalmente este viernes a la tienda digital PS Store y los comercios de todo el mundo. Esta nueva aventura del superhéroe arácnido creado por Stan Lee y Steve Ditko, en 1962, es un ambicioso título de acción que nada tiene que envidiar a las grandes superproducciones que lo llevaron al cine en los últimos años: se trata sin dudas de el juego más cinematográfico del año, que tiene el plus de una franquicia histórica de Marvel.

Es más, el juego creado por la desarrolladora californiana Insomniac Games (Spyro, Ratchet & Clank, Resistance) junto con Marvel podría hasta incluso abrir la puerta para la llegada de más superhéroes de los cómics.

El título dirigido por Bryan Intihar y Ryan Smith le brinda al jugador todo lo que espera: desde balancearse por las calles de Nueva York, luchar contra delincuentes en todos los rincones, capturar narcotraficantes en medio de una persecución en auto y hasta salvar a los ciudadanos de accidentes en la vía pública, todo mientras comenta cada una de las situaciones apelando a chiste, del mismo modo que la serie animada.

Y hay algo presente todo el tiempo en el juego, que lo hace incluso más fiel a Marvel: el humor, una nota distintiva de las películas de los últimos años de Marvel Studios.

Creado por Ryan Schneider, el mismo que con Insomniac Games creó Spyro the Dragon hace 20 años, el juego tiene puntos muy altos y algunas cosas que mejorar. Pero sin dudas desde el estudio ven esto como el comienzo de algo: Schneider dio a entender que ya piensan en secuelas exclusivas para PlayStation.

OnlyGames lo probó en exclusiva durante una semana antes de su estreno, y acá te contamos qué nos gustó, qué no tanto y cómo es la experiencia de esta nueva aventura.

Pura acción: así es Spider Man

Pura acción: así es Spider-Man.

Parkour por Nueva York estilo Spidey: ¿cómo aburrirse?

Cualquiera que conozca Nueva York sabe que una visita a la ciudad es siempre una aventura. Si le sumamos la idea de hacer parkour entre los monumentales edificios, la cosa se pone más interesante. Y si pensamos en hacerlo tirando telas de araña por todos lados y trepando paredes, el combo es casi perfecto: eso es Marvel’s Spider-Man en un primer frist touch.

Como si se tratara de Assassin’s Creed Origins, a medida que el jugador avanza en la aventura debe ir activando antenas de transmisión en determinados edificios para ampliar el mapa de la zona y recibir la ubicación de las misiones, entre las que, por supuesto, hay secundarias. Y muchas. Como todo juego de mundo abierto, el jugador es libre de elegir si dedicarse únicamente a las misiones de la historia principal o ir por la infinidad de las secundarias.

Este aspecto fue bien trabajado por el equipo de Insomniac, quienes demostraron que una buena historia de superhéroes no puede estar cargada de desafíos alternativos repetitivos y sin sustancia. Quizás por eso incorporaron mini-juegos e, incluso, puzzles, aunque este es uno de los puntos flojos: no son del todo entretenidos ni se entiende bien qué lugar ocupan en el juego.

También es posible mejorar las habilidades del protagonista, conseguir innumerables coleccionables en forma objetos, trajes, habilidades, gadgets y, en definitiva, reproducir en cierta manera el modus vivendi de este superhéroe defensor de la ciudad. La influencia de los RPG en los juegos de acción seve cada vez más en los lanzamientos contemporáneos.

Horas de juego, coleccionables y un exceso de misiones secundarias

Ahora bien: si la idea es ir directo a por la historia principal, sin desviarse en misiones secundarias, el juego ofrece alrededor de 15-20 horas de aventura. Asimismo, la cantidad de contenidos que hay en el juego es más que considerable, y eso sin sumarle que ya tiene contenidos descargables adicionales de pago (DLC) anunciados: el 23 de octubre saldrá The Heist, el primero de tres expansiones, y para lo que resta del año se espera Turf Wars (noviembre) y Silver Lining (diciembre).

Marvel’s Spider Man es, en este sentido, una compacta máquina de matar a la competencia: todo está perfectamente planificado desde la producción.

Un párrafo para los coleccionables. La cantidad que Insomniac distribuyó en el mapa puede llegar a abrumar a más de uno, más para aquellos de la vieja escuela que pueden verlo como algo negativo en los videojuegos actuales. Pero lo cierto es que dentro de Marvel’s Spider-Man te dan ganas de ir por todos y cada uno. Al fin y al cabo, estos ítems y pequeños retos (que no quiere decir que sean fáciles) no dejan de ser una excusa para que el jugador tenga más objetivos y premios (trajes, habilidades y actualización de accesorios) a realizar una vez finalizada la historia principal.

El humor, presente en el juego

El humor, presente en el juego

El combate, fiel a Spiderman pero repetitivo

En cuanto a la acción, Marvel’s Spider-Man te brinda la posibilidad de combatir el crimen con un nivel de experiencia que realmente te pone en el rol del superhéroe. Los enfrentamientos contra oleadas de enemigos están muy presentes y, quizá aquí, es donde se encuentra alguno de los puntos que puede generar más debate. En primer lugar porque son divertidos, consiguen reproducir con una fidelidad al cómic y los movimientos del Hombre Araña, pero también pueden llegar a ser muy repetitivos y suponer poco reto para un gamer pretencioso que busca un hack and slash al viejo estilo God of War.

Otro detalle para remarcar es el uso del sentido arácnido para esquivar golpes, el uso de la popular telaraña y el recurso que se volvió popular en varios tanques de Sony: una barra del ataque especial. Todos estos recursos resultan claves en un sistema pensado para que, nuevamente, el jugador se sienta en la piel de Spider-Man. Por suerte, existen tres niveles de dificultad para aquellos jugadores que busquen un reto mayor que el “Amazing”, que vendría a ser el modo estándar.

El combate, bueno pero repetitivo

La historia y el gameplay: el punto más fuerte del juego

Llegamos al punto más importante de Marvel’s Spider-Man: la integración entre el gameplay y lo cinematográfico. Es acá donde Insomniac hizo su mejor trabajo.

Las cinemáticas, creadas con el propio motor del juego y no con cutscenes como todos los juegos actuales, están muy bien planificadas y la forma en que se integran en el juego son siempre interesantes. No sólo eso, el guión, que suele ser uno de los mayores damnificados en este tipo de juegos, también está a muy buen nivel. Los personajes, especialmente el villano final -no decimos quién es para no spoilear-, están bien construidos y tienen unos diálogos sacados de una de las películas de la saga.

Todo esto no tendría el mismo efecto sin una música que acompaña en cada una de las incidencias que marca esta aventura. En este punto la obra de Insomniac Games explota a fondo el hardware de PlayStation 4 para ofrecer uno de los juegos más imponentes —al nivel de God of War de la consola hasta el momento, un actitud para remarcar en épocas del 4K. Tanto el aspecto gráfico como la banda sonora de John Paesano (Detroit: Become Human) consiguen elevar la experiencia hasta un nivel muy cercano al de las grandes producciones de Hollywood (y sin perder lo interactivo).

En resumen, Marvel’s Spider-Man es un juego que va de menos a más, un título que te hace sentir como, poco a poco, vas tomándole el gustito a eso de vivir como un superhéroe. Que es el juego más ambicioso basado el Hombre Araña a lo largo de sus 37 títulos es algo evidente, aunque no lo es tanto que también sea el que mejor aprovecha todos los guiños impuestos por Marvel y las sorpresas que enamorarán aún más a los fans del personaje.

A pesar de las fallas menores que mencionamos, Marvel’s Spider-Man es, sobre todas las cosas, algo muy importante: un título que es imposible dejar de jugar una vez empezado.

About author

Hernán Mármol

Desde 1986 despuntando el vicio por los fichines. Playland, Sacoa y Fascination fueron mi Jardín de Infantes; la primaria la hice con el Dinacom y el Family Game; la secundaria se dividió entre Sega Megadrive y PC. Hoy, la PlayStation 4 es mi mujer y Xbox One, mi amante. Un fundamentalista de los esports.